Indicaciones de seguridad para compresores

Utilice orejeras. El ruido intenso puede provocar sordera.

No utilice el compresor bajo la lluvia o en condiciones de humedad. La penetración de agua puede provocar un cortocircuito o una descarga eléctrica.

La superficie del compresor puede calentarse durante el funcionamiento. Deje que el compresor se enfríe antes de tocarlo.

El compresor puede arrancar automáticamente sin previo aviso tan pronto como la presión caiga por debajo del mínimo. Para evitar lesiones, retire el acumulador antes de realizar cualquier tarea de mantenimiento.
- Sujete el extremo de la manguera de aire al retirarla del acoplamiento rápido. La manguera de aire y el depósito se encuentran bajo presión. De este modo, evitará que la manguera de aire golpee de forma incontrolada y provoque lesiones.
- Asegure las mangueras de alimentación con un cable de seguridad o un cable metálico adicional si la presión de servicio supera los 7 bar. De este modo, se evita que la manguera se desconecte accidentalmente del acoplamiento y se produzcan lesiones a personas u otros daños.
- Asegúrese de un transporte seguro del compresor. Una caída del compresor puede provocar daños en la carcasa. Así, la seguridad eléctrica ya no está garantizada.
- No aspire sustancias explosivas, inflamables o nocivas para la salud. No opere el compresor en ámbitos con riesgo de explosión. Las sustancias se pueden inflamar o explotar.
- Si es posible, no utilice el compresor en entornos polvorientos. Si no se puede evitar un entorno polvoriento, utilice una mascarilla protectora contra el polvo. Así podrá protegerse a sí mismo y a su salud.
- No dirija el aire comprimido hacia personas o animales. Así puede evitar que se produzcan lesiones.
- No modifique, manipule ni altere la caldera a presión. La caldera está sometida a alta presión y usted está comprometiendo su resistencia, lo que puede provocar explosiones o lesiones graves.
- Vacíe regularmente el agua de condensación que se acumula en la caldera a presión. De este modo, evitará que la caldera a presión se oxide y se formen microorganismos patógenos que puedan poner en peligro su salud.
- No transporte ni almacene el compresor si la caldera de presión aún está bajo presión. De lo contrario, podría producirse una fuga involuntaria de aire comprimido, lo que podría provocar lesiones o daños.
- En caso de daño y uso inapropiado del acumulador pueden emanar vapores. El acumulador se puede quemar o explotar. En tal caso, busque un entorno con aire fresco y acuda a un médico si nota molestias. Los vapores pueden llegar a irritar las vías respiratorias.
- No modifique ni abra el acumulador. Podría provocar un cortocircuito.
- Mediante objetos puntiagudos, como p. ej. clavos o destornilladores, o por influjo de fuerza exterior se puede dañar el acumulador. Se puede generar un cortocircuito interno y el acumulador puede arder, humear, explotar o sobrecalentarse.
- Utilice el acumulador sólo en productos del fabricante. Solamente así queda protegido el acumulador contra una sobrecarga peligrosa.
Proteja el acumulador del calor excesivo, además de, p. ej., una exposición prolongada al sol, el fuego, la suciedad, el agua o la humedad. Existe riesgo de explosión y cortocircuito.